viernes, 3 de octubre de 2008

En San Cristóbal había ocurrido un caso como el de Paya, pero fue poco aireado Narcos escogen RD como principal puente a Europa 9:21 PM

José P. MonegroSANTO DOMINGO.- La sangrienta escena con la que despertó el país el pasado cinco de septiembre, con siete personas ejecutadas en Paya, Baní, no había sido la única campana que había dado el narcotráfico en República Dominicana sobre los niveles de violencia con la que es capaz de actuar en un territorio al que ya tiene como una extensión del dominio de sus operaciones transnacionales para el tráfico de droga.Un antecedente tan violento como el de Paya pasó casi desapercibido en el país y aunque en la escena del crimen se encontraron al menos cinco cadáveres, el caso fue engavetado sin dilucidarse mucho y sólo aparecieron escasas notas policiales.Se trata de la ejecución que se produjo el 30 de marzo en la comunidad de Hato Dama, en San Cristóbal, donde inicialmente se reportó la aparición de dos cadáveres con signos de haber sido ejecutados dentro de una yipeta. Poco después se determinó que en vez de dos fueron cuatro los ejecutados y luego la cantidad aumentó a cinco, pues se encontró en las cercanías el cráneo de otra víctima.El caso quedó en el aire, pese a que las indagatorias las encabezó el general Bencosme Candelier, uno de los más reputados investigadores policiales y que en ese momento dirigía el Departamento de Investigación Criminal de la Policía.Pocas informaciones oficiales salieron del caso, salvo que los dos primeros cadáveres que se reportaron correspondían a los colombianos Juan Pablo Suárez Betancourt, de 46 años, e Iván Suárez Araújo (Fido), cuya edad no fue precisada. Las víctimas fueron ejecutadas y luego la yipeta Mitsubishi Montero en la que andaban fue tirada a un barranco .En el medio de los sucesos de Hato Dama, San Cristóbal, y Paya, Baní, hubo una gran cantidad de casos en que se reportaban de a dos y tres muertos por asuntos “presumiblemente vinculados al narcotráfico”.La razón la saben todos los organismos de la región llamadas a combatir el narcotráfico, la Drug Enforcement Agency (DEA) y la Dirección Nacional de Control de Drogas: República Dominicana se ha constituido en el puente preferente de los narcotraficantes colombianos y venezolanos para enviar su mercancía hacia Estados Unidos, Holanda Bélgica y España.Un puente más seguroLa DEA estima que la droga que se produce en la zona más extensa de Colombia es movida a territorio de Venezuela, desde donde la transporte por vía aérea y marítima hacia República Dominicana.Los carteles colombianos, en especial el denominado “cartel del Norte del Valle” han identificado como puentes seguros la frontera con Haití y la zona este de República Dominicana para movilizar a su destino final la droga que se produce en las extensas zonas boscosas de los departamentos (provincias) de Meta, Caquetá, Vichada y Arauca. Esas amplias zonas territoriales se caracterizan por la fuerte presencia de las FARC y en donde hay comunidades completas controladas por el grupo guerrillero.Precisamente, el éxito militar obtenido por el presidente Álvaro Uribe sobre las FARC, grupo que suele proteger a los narcotraficantes a cambio de dinero para ellos financiar su insurrección, ha hecho que los narcos muevan la cocaína procesada a Venezuela, territorio que ahora les resulta más seguro para mover su mercancía.Han escogido a República Dominicana como punto intermedio antes de llevar la droga al destino final, por la intensa actividad comercial por la vía marítima y área del país con Estados Unidos y Europa.Además, que en esos países resultan menos sospechosos los cargamentos provenientes de República Dominicana que los de Suramérica. Leer más

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