lunes, 20 de abril de 2009

Gobierno aisló a Clinton de empresarios dominicanos.

(EFE/Erika Santelises)


SANTO DOMINGO (R.Dominicana).- Duras quejas, disgustos y desilusiones dejó entre empresarios y otros sectores la visita de la secretaria de Estado Hillary Clinton, a quien el gobierno aisló de aquellos que pudieran acompañar a los Estados Unidos en su proyecto sobre Haití.

No bien la secretaria de Estado bajó del avión en que llegó, se dirigió al canciller dominicano, Carlos Morales Troncoso, para informarle que su objetivo principal es hacer que la República Dominicana participe en el crecimiento y desarrollo de la economía haitiana para lo cual no se tienen modelos, pero puso de ejemplo la posibilidad de “proyectos gemelos”.

Objetivos como el planteado por Clinton se concretaron en la década de los años ochenta entre Puerto Rico y República Dominicana, a través del programa para el desarrollo de la Cuenca del Caribe. Numerosas industrias abrieron filiales en el país buscando reducir costos y mejorar la competitividad de la economía de Puerto Rico.

Pero el Gobierno dominicano tenía su propia agenda, al parecer bien distinta a la de los Estados Unidos, por lo que la oportunidad de involucrar a los empresarios dominicanos en la discusión de la agenda estadounidense se perdió durante la cena en el Palacio Nacional.

A esta actividad, el Gobierno llevó a un grupo de sus amigos que nada tienen que ver con Haití ni se van a involucrar en proyectos comunes. Pareciera que el Gobierno sirvió de “lobbista” de empresarios extranjeros que viven en el aristocrático “ghetto” llamado Casa de Campo y que tienen su propia agenda frente a Estados Unidos.

Los grandes exportadores dominicanos hacia Haití no fueron invitados a esa cena ni les fue abierta brecha alguna para escuchar y hacerse escuchar por la secretaria de Estado norteamericana. Por ejemplo, ninguno de los empresarios de zona franca que tienen plantas gemelas con Haití fue invitado.

Por el contrario, fueron al ceremonial palaciego empresarios (ya nacionalizados dominicanos, hay que apuntarlo, pues se trata de conveniencia fiscal) como Alfonso Fanjul Gómez Mena, uno de los principales accionistas del Grupo Central Romana, pero con agenda propia ajena al país.

Por ejemplo, los Fanjul son los destinatarios del 70 por ciento de los subsidios azucareros que el gobierno de los Estados Unidos emite cada año, pero también sobre ellos pesan muchas acusaciones de maltrato contra haitianos y jamaicanos que usan en sus plantaciones de caña en el estado de La Florida, tema muy neurálgico para las organizaciones civiles estadounidenses y en la agenda del nuevo gobierno.

Un segundo punto de agenda de los Fanjul es la elección del embajador de Estados en Santo Domingo, al que preferirían de origen cubanoamericano.


Otro importante asistente a la actividad fue el empresario Gustavo Cisneros, cubano-venezolano también nacionalizado dominicano. Su presencia simboliza una agenda propia que cubre tres escenarios: Venezuela, Cuba y Estados Unidos, no República Dominicana. Cisneros es propietario de grandes empresas en Venezuela, Estados Unidos y en Europa. Una de ella es Direct TV, en lucha para evitar que le roben sus señales. Decenas de embajadas de Estados Unidos en el mundo, cuando reclaman respetar los derechos de propiedad intelectual se refieren a los derechos de Direct TV.

También estuvo Frank Rainieri, director del Grupo Punta Cana, presente por ser anfitrión “natural” de los Clinton cuando llegan de vacaciones al país. Además, es de la última camada de empresarios que ingresó al Partido de la Liberación Dominicana y amigo del presidente Fernández. Nada lo une a Haití ahora ni en el mediano plazo, más bien ve el desarrollo del turismo en la vecina república una competencia a sus negocios.

Como parte del espectáculo estuvieron el pelotero Samuel Sosa, muy amigo de los Bush, y el diseñador de modas Oscar Renta Peña (alias Oscar de la Renta), socio de Rainieri en Punta Cana.

Y a José Miguel Bonetti Guerra lo dejamos para el final. Aunque el Grupo Mercasid que preside exporta hacia Haití, su presencia es parte de la filiación política al PLD a través de Luis Manuel Bonetti, secretario Administrativo de la Presidencia..

Empresarios hicieron saber a 7dias.com.do que el “concón” empresarial comprometido con posibilidad de colaborar con Haití fue ignorado y aislado de la secretaria de Estado de Estados Unidos, mientras que el gobierno “sirvió de lobbista” a empresarios que “veranean” en la República Dominicana.

Otros opinaron que “es posible que el presidente Fernández estuviera interesado en hacer una demostración internacional de apoyo frente al gobierno estadounidense, a propósito de las diferencias entre ambos respecto a la “economía de la drogas” en República Dominicana.

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